A la hora de realizar un viaje, ya sea por territorio nacional o fuera de las fronteras españolas, la asistencia médica puede ser tu mayor miedo, de ahí la importancia de viajar con una buena cobertura de asistencia en viaje. En España llevando tarjeta sanitaria se puede acudir a los servicios de urgencias de cualquier hospital o centro médico y recibir la atención médica como si fuera tu centro habitual, pero, ¿qué sucede cuando el incidente tiene lugar en un país extranjero?

La Tarjeta Sanitaria Europea permite al beneficiario el acceso a los sistemas nacionales de salud en el Espacio Económico Europeo y Suiza en las mismas condiciones que los nacionales de esos países. Por lo tanto, si el sistema público es de copago o reembolso, serás atendido de esta manera. Pero fuera de ese marco no tendrás cobertura, pero además, sufrir un accidente o un problema médico fuera de las fronteras españolas puede suponerte un gasto inesperado, incluso cuando se produzca en un país vecino.

Para qué podemos necesitar la cobertura de asistencia en viaje

Por lo tanto, una de las principales preocupaciones cuando viajamos al extranjero es afrontar los gastos de asistencia médica en países en los que no existe sanidad pública universal, así como localizar un centro médico en el que nos puedan asistir con calidad y rapidez.

Y nos preocupamos con razón. Las principales incidencias en viajes en 2016, según datos de InterMundial, fueron las relacionadas con los gastos médicos. La mayoría estuvieron vinculadas a consultas médicas rutinarias (problemas estomacales y respiratorios) y a fracturas o traumatismos.

La calidad de la asistencia médica en el extranjero y los gastos que conlleva dependen en gran medida del país en el que nos encontremos. Es cierto que en los viajes dentro de la Unión Europea como hemos dicho en la introducción,, se puede utilizar la Tarjeta Sanitaria, aunque esta sólo cubre determinados centros concertados, no los centros privados, que son los más utilizados por los viajeros, ni tampoco incluye el traslado del enfermo al centro sanitario ni los gastos de repatriación en caso de necesitarlo.

Contratar un seguro con cobertura de asistencia en viaje es esencial para la tranquilidad del viajero ya que, por ejemplo, hay países en los que los gastos que nos puede suponer un día de ingreso en el hospital pueden duplicar el coste del viaje total, habiendo entre unos y otros una diferencia de hasta casi 3.000 euros.

Veamos ejemplos de lo que cuesta la asistencia médica en algunos países del extranjero. En Argentina los gastos diarios de hospitalización son aproximadamente 627 euros. Sin embargo, el mismo servicio en Estados Unidos puede ascender a casi 4.000 €. Y todo esto sin tener en cuenta las pruebas médicas correspondientes. Una resonancia magnética en Suiza nos costaría 123 euros, pero en Estados Unidos o Nueva Zelanda gastaríamos alrededor de 1.000 euros en la prueba. Estos costes también son muy elevados en países como Canadá, Japón, México o Tailandia. No hablemos ya de operaciones quirúrgicas de más alto calibre cómo podría ser una extracción de apéndice en EE.UU. donde se pueden superar los 14.000 €.

En qué tipos de seguro podemos encontrarla

A pesar que la garantía de asistencia sanitaria figura como cobertura en pólizas de distintos ramos (hogar, decesos, vehículo, salud), es muy importante revisar el capital cubierto por esos seguros. Seguro que si nos ponemos a pensar hemos leído, oído o conocido situaciones de situaciones en los que los seguros de asistencia en viaje no han podido hacer frente a la gravedad de lo acontecido.

Cuando planeamos un viaje, hemos de procurar que cualquier eventualidad que pudiera producirse durante el mismo esté cubierta. La cobertura principal que ofrece cualquier seguro de asistencia en viaje es la de gastos médicos y/o quirúrgicos por enfermedad o accidente del asegurado. Desde Perea Grup te recomendamos reflexionar sobre que tipo de situaciones se pueden dar antes de planificar tus viajes. Debéis prestar especial atención al capital asegurado máximo de esta garantía, teniendo en cuenta el país o países de destino, ya que los costes sanitarios pueden diferir en cantidades importantes tal y como os hemos detallado en párrafos anteriores.

Además, no hay que pasar por alto que  lo más probable es que estos costes no fueran los únicos que se derivaran de dicha incidencia. Tanto si viajas por tu cuenta, o lo haces acompañado , revisa si el seguro incluye gastos de desplazamiento y estancia de familiares o acompañantes y con qué límites para cada caso, por si fuera necesario que permanecieras hospitalizado varios días. Si lo ocurrido no revistiera una gravedad tan alta y pudieras solucionarlo sin que afectara a la programación del viaje, comprueba si la póliza también cubre el envío de medicamentos no existentes en el país o países de destino.

Por el contrario, si en el lugar de destino del viaje no se disponen de los medios necesarios para tratar la enfermedad o accidente, es posible que fuera necesario tu traslado, junto con el de familiares o acompañantes, como acabamos de ver en el caso concreto del surfero cantabro. Revisa con detenimiento los límites asegurados de transporte o repatriación y en qué casos estarían cubiertos. Ten en cuenta que si se produce esta situación podríamos estar hablando de costes que superen los 100.000 €. Y son estas situaciones extremas las que tenemos que cubrir.

Qué debemos revisar de contratarla.

Las coberturas de asistencia en viaje tienen habitualmente una duración temporal que abarca únicamente los días del viaje y, aparte de la atención y los gastos médicos, cada uno ofrece un sinfín de cláusulas que pueden abarcar desde gastos de defensa legales hasta catástrofes naturales, pasando por casos de secuestro.

Pero también , si viajas muy a menudo y lo que buscas es un seguro de viaje anual “a tu medida” que te cubra durante un año entero en el extranjero, en la zona de cobertura que decidas, existen pólizas que contemplan estos casos. Podrás viajar tantas veces como quieras o necesites dentro de la zona seleccionada -España, Europa o resto del Mundo-, o permanecer en el área de cobertura durante todo un año completo.

Estas son las coberturas básicas que no deberían faltar en tu seguro de viaje:

  • Gastos extra en caso de hospitalización.
  • Responsabilidad civil privada.
  • Robo o pérdida del equipaje.
  • Repatriación o transporte de heridos.
  • Repatriación en caso de fallecimiento.
  • Envío de medicamentos no existentes en el extranjero.
  • Convalecencia en el hotel por enfermedad.
  • Gastos odontológicos de urgencia.

Podemos decir sin temor a equivocarnos que la elección de la cobertura de asistencia es tan importante como el lugar de nuestras vacaciones. La letra pequeña siempre juega en nuestra contra y tenemos que tener claro nuestros derechos y sobre todo como poder ejercerlos. El seguro de asistencia que vayamos a contratar tiene que estar acorde con las necesidades que podamos tener en ese destino seleccionado. Todo puede suceder y cuanto más protegidos, mejor. Y es aquí donde resulta fundamental contar con el asesoramiento de un profesional. No olvides que estás en un viaje de placer, no en una montaña rusa de imprevistos

Y para terminar no olvides que ante cualquier incidencia ocurrida durante tu viaje, y antes de realizar cualquier gestión, es imprescindible llamar al teléfono de Asistencia de la compañía aseguradora. En él te informarán de cómo proceder y las gestiones a realizar. Al iniciar tu viaje, recuerda llevar siempre anotado el teléfono de Asistencia 24 horas de la compañía aseguradora y el número de póliza del seguro que tienes contratado.