Los ciberataques son cada vez más comunes, sobre todo en el mundo empresarial. Además, teniendo en cuenta el marco contextual que se dirige a una transformación digital constante y el teletrabajo, ha habido un crecimiento vertiginoso de estos ciberataques, dejando a un gran número de empresas y organizaciones  afectadas por ataques de malware. 

 

Por eso, desde Perea Grup vamos a explicarte los tipos de malwares más peligrosos y cómo puedes protegerte de estos. 

¿Qué es un malware?

 

La palabra malware proviene del inglés malicious software. Por lo tanto, es un tipo de software malicioso o aplicación que tiene como objetivo dañar el dispositivo en el que se ha conseguido alojar, instalar o infiltrar. 

 

Hay muchos tipos de malware, como los virus informáticos, troyanos, gusanos, spyware, adware y ransomware. Sin embargo, el malware es el término principal que utilizamos para hablar de todas estas amenazas informáticas de manera generalizada. 

 

La forma de actuar de cada uno suele ser diferente, pero todos tienen en común el objetivo de dañar o alterar el funcionamiento del dispositivo. Para esto último, cada tipo de malware utilizará diferentes técnicas que van desde camuflarse como un programa o aplicación normal, engañarte para que lo instales o ser instalado por una aplicación diferente.

 

Sin embargo, no todas las aplicaciones que pueden exponer tus datos o crear un comportamiento no deseado en un ordenador son malware. Por ejemplo, el software defectuoso no es malware aunque acabe teniendo efectos similares en algunos casos, ya que son simplemente programas que se diseñaron con buenas intenciones, pero su código tiene fallos que provocan un mal funcionamiento.

 

Tipos de malware que existen

Virus informático

 

Este malware tiene el objetivo de alterar el correcto funcionamiento de un dispositivo. Un virus necesita ser ejecutado por el usuario pensando que es una aplicación legítima, y una vez que lo hace, puede replicarse e infectar el ordenador. Hay diferentes tipos, desde simples bromas hechas para molestar, hasta otros que pueden dañar seriamente el ordenador, borrando o modificando archivos que tienen un impacto directo en el sistema operativo del dispositivo afectado. 

Gusano informático

 

Este malware no requiere la intervención del usuario ni la modificación de ningún archivo existente, y además puede replicarse a sí mismo y enviar copias a otros ordenadores conectados al suyo o que estén en su lista de contactos. Suelen utilizarse para crear botnets, redes de ordenadores zombis que pueden actuar simultáneamente cuando un operador da la orden de enviar spam de forma masiva, difundir malware o lanzar diferentes tipos de ataques DDoS o de denegación de servicio. 

Troyano 

 

Es un malware que se introduce dentro de un programa legítimo o se disfraza de él para entrar en el ordenador como si se tratara de un Caballo de Troya, de ahí su nombre. Mientras que un virus suele ser destructivo, un troyano intenta pasar desapercibido mientras accede a tu dispositivo con la intención de tomar el control y ejecutar acciones ocultas para abrir una puerta trasera.

Spyware

 

Un malware que también se instala en tu ordenador por sí mismo o mediante la interacción de una segunda aplicación que lo lanza sin que te des cuenta, y que suele trabajar a escondidas intentando pasar desapercibido para recopilar información sobre el usuario o la organización propietaria de un ordenador de forma no autorizada.  

Adware

 

Una aplicación en la frontera del malware, porque no siempre es perjudicial para el ordenador. Su única misión es introducirse en el ordenador y comenzar a mostrarte publicidad, ya sea mientras navegas por Internet, como una ventana emergente en momentos aleatorios o durante la ejecución de un programa. Para ello, suele instalarse en tu ordenador a través del proceso de instalación de otras aplicaciones, casi como si se tratara de un troyano pero sin perjudicar directamente. 

Ransomware

 

Es un malware que secuestra los datos de tu ordenador bloqueándolos o bloqueando todo el equipo y pidiendo un rescate a cambio de recuperarlos. Este tipo de programa puede acceder a tu ordenador de la mano de un gusano informático u otro tipo de malware, ¡y es importante no pagar nunca el rescate para no fomentar su uso!

 

👉 ¿Quieres saber más sobre ciberseguridad? No te pierdas nuestro artículo con los mejores consejos de ciberseguridad

¿Por qué son peligrosos los malware para las empresas?

 

Empecemos por la filtración de información sensible o confidencial. Si se revelan datos de la empresa, podría poner en peligro las actividades futuras y el reconocimiento de la empresa, sacando a la luz informes financieros, investigaciones o estrategias comerciales. 

 

Si se filtra información sobre clientes o usuarios, podemos tener problemas más graves: habría consecuencias legales, es decir, sanciones por incumplimiento de la Ley de Protección de Datos, pérdida de confianza en la organización y posibles reclamaciones de terceros. 

 

Muchas empresas se enfrentan a pérdidas y desembolsos muy elevados tras un ataque de malware: ya sea por la extorsión de los ciberdelincuentes (robo de datos en el que se suele pedir un rescate para recuperar la información), el coste de la reparación de los dispositivos, la pérdida de horas de trabajo o la instalación de nuevos sistemas de seguridad en la empresa.

 

La pérdida de clientes también es una de las consecuencias, debido a la mala imagen corporativa tras el ciberataque, ya que se pone en riesgo la credibilidad y la reputación de la empresa. Además, los retrasos en la entrega de los proyectos afectarán al calendario empresarial, lo que puede llevar al incumplimiento de los contratos. 

¿Existe un seguro que proteja a las empresas frente al malware?

 

Desde Perea Grup, te recomendamos disponer de  seguro contra riesgos cibernéticos. Este tipo de seguros, conocidos también como seguros Cyber, tienen el objetivo principal de salvaguardar la organización ante ciberataques y vulneraciones relacionadas con la tecnología. 

 

Este tipo de pólizas de seguro, entre otros,  te garantizan la indemnización de las pérdidas y daños frente a un ciberataque. También tu responsabilidad civil frente a terceros e incluso los gastos de notificación a los afectados en caso de que haya ocurrido una fuga de datos. Además, podrás tener la ayuda necesaria para recuperar los datos más importantes de tu negocio, contacta con nosotros para más información.