Independiente a la labor profesional que realicemos, cualquier tipo de trabajo, como actividad, puede generar o tiene asociada un riesgo laboral. Y seguro que dedicas muchas horas al día a tu trabajo, ¿verdad? 

 

Por esto mismo, a nivel legal, se realizó un plan que garantizara que las cosas que realizamos durante nuestro día a día en el trabajo, estén protegidas lo máximo posible. Hoy, desde Perea Grup, queremos hablaros de los tipos de riesgos laborales que existen en las empresas y cómo gestionarlos de forma adecuada. 

¿Qué se entiende por riesgo laboral?

 

Entendemos como riesgo laboral aquellos sucesos que pueden llegar a poner en riesgo la salud y estabilidad, tanto física como psicológica, de los trabajadores de una entidad laboral, es decir, de una empresa, pudiendo generar un daño derivado del trabajo que pueda afectar a su rendimiento y capacidad para realizar su actividad profesional. 

 

Para evitar las consecuencias de los riesgos laborales, se establece legalmente que lo mejor es prevenirlos mediante la implantación de un sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo, cuyos requisitos se recogen en la norma OHSAS 18001.

Conceptos básicos de riesgos laborales

 

Mucha gente confunde esta parte de la gestión empresarial con una gestión más relacionada con seguros, pero no tiene nada que ver (aunque ambas actividades están destinadas a prevenir y cubrir riesgos). Una cosa son las empresas de prevención de riesgos laborales, que lo que hacen es decirle a la empresa cuáles son los riesgos de los que los trabajadores están expuestos y cómo los deben y pueden paliar, y otra cosa es lo que hacemos las corredurías de seguros, que asesoramos y trazamos un plan de seguros sobre todos los riesgos a que, no solo a nivel laboral, está expuesta la empresa y la ayudamos a saber cómo actuar cuando este riesgo (el siniestro) sucede. 

 

Tipos de riesgos laborales en una empresa

 

Según cada actividad habrá diferentes riesgos laborales asociados. Sin embargo, los siguientes son los más comunes. 

 

Riesgos físicos

 

Uno de los primeros riesgos laborales físicos con los que nos encontramos es el ruido. El ruido se define como una sensación auditiva generalmente desagradable. Cuando el ruido es muy fuerte, las células ciliadas se activan y hay riesgo de pérdida de audición. Debemos protegernos con todas las medidas de seguridad posibles. 

 

Otro posible riesgo físico es el provocado por las vibraciones de todo tipo de maquinaria, que pueden afectar a la columna vertebral, dolores abdominales y digestivos, dolores de cabeza, entre otros.

 

El deslumbramiento, las sombras, el cansancio y los reflejos son factores causados por una mala iluminación. Siempre hay que encontrar el mejor nivel de iluminación posible. 

 

La temperatura y la humedad del ambiente también pueden suponer un riesgo físico si son excesivamente altas o bajas, ya que pueden producir efectos adversos en las personas. Los valores ideales en el trabajo son 21°C y 50% de humedad.

 

Las radiaciones ionizantes son ondas electromagnéticas que alteran el estado físico sin ser percibidas en el entorno. Los efectos son graves a largo plazo, por lo que es necesario limitar las ondas y someterse a una revisión médica.

Riesgos químicos

 

Son los causados por los procesos químicos y el medio ambiente. Enfermedades como las alergias, la asfixia o los virus se producen por inhalación, absorción o ingestión.

 

Para reducir este tipo de riesgo se pueden llevar a cabo diferentes acciones como sustituir los productos, limpiar el lugar de trabajo, tener una buena ventilación, dar una buena formación al trabajador. 

 

Riesgos biológicos

 

Este tipo de riesgo se produce por la posible exposición a microorganismos como virus, bacterias, parásitos u hongos, que pueden dar lugar a diferentes enfermedades.

 

Este tipo de riesgo laboral es uno de los principales factores de riesgo a los que están expuestos principalmente los trabajadores de los centros sanitarios. 

Riesgos ergonómicos

 

Los principales factores de riesgo ergonómico son las posturas inadecuadas, levantamiento de objetos pesados y movimientos repetitivos. Pueden causar daños físicos y malestar.

 

Este tipo de riesgo es relativamente alto, ya que representa el 60% de todas las enfermedades laborales y el 25% se debe a la manipulación de golpes. 

 

Riesgos psicosociales

 

Entre ellos podemos destacar el estrés, derivado de un elevado ritmo de trabajo, la fatiga laboral, la monotonía… . Para prevenirlos, se recomienda, si no es posible cambiar de tarea o de horario, realizar algunos ejercicios consistentes en movimientos ligeros para relajar los músculos del cuello, la espalda y los brazos. 

 

Riesgos mecánicos

 

Este tipo de riesgo puede producirse al realizar acciones que requieran el uso de herramientas de cualquier tipo. Pueden ser lesiones corporales como golpes con objetos proyectados o desprendidos, quemaduras, cortes, cualquier tipo de contusión, aplastamiento, entre otros. 

 

Conocer estos riesgos te ayudará a elaborar tu plan de riesgos para cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. 

Prevención de riesgos laborales

 

Hay empresas especializadas en prevención de riesgos laborales que se dedican a hacer este tipo de trabajo, y que también se dedican a hacer este seguimiento con las empresas junto a la auditoría de los sitios de trabajo.

Sí quieres saber más sobre este apartado, te recomendamos nuestro artículo donde te explicamos qué es la prevención de riesgos laborales y qué servicios ofrecen este tipo de empresas.

¿Se puede asegurar? 

Seguro de accidentes para empresas

 

Recordemos, no se tiene que confundir el trabajo de las empresas de prevención de riesgos laborales con el de las corredurías de seguros . Sin embargo, sí que existen  seguros que puedan garantizar la seguridad de los empleados como por ejemplo los seguros de accidentes que no tiene nada que ver con los riesgos laborales, pero sí que lo que hacen es garantizar que si hay un accidente laboral, el trabajador en cuestión pueda tener el derecho a una indemnización económica, ya sea por muerte o invalidez. ¡Contacta con nosotros para más información!