¿Has tenido alguna vez un problema con los okupas o temes tenerlo? En los últimos años, la ocupación ilegal de viviendas se ha convertido en un problema de orden público de primer nivel, por eso desde Perea Grup queremos ayudarte a saber cómo actuar si te encuentras en esta situación, ¡vamos a verlo! 

3 pasos ante una ocupación de vivienda

Mantén la calma

 

Sí, ya sabemos que desde fuera todo parece más fácil, pero te aseguramos que poniéndote nervioso o nerviosa no vas a ganar nada. Si han ocupado tu casa no hay vuelta atrás y ahora tienes que ser fuerte para acabar con este problema cuanto antes. Así que tranquilízate, y actúa con cabeza. Olvídate de tomarse la justicia por tu mano, es el momento de tener todos tus sentidos activados y actuar con rapidez y eficacia. 

Acude a la Policía lo antes posible

 

Inmediatamente, cuando te des cuenta de que no puedes entrar en tu casa porque alguien ha tomado posesión de ella, llama a la policía. De esta forma, a priori no necesitarás ninguna documentación que demuestre que es tu casa, ya que la propiedad se comprobará posteriormente. 

 

En estos casos, se dice comúnmente que las 24-48 horas de la ocupación son clave. Como la ley es un poco versátil, si la ocupación se produce antes de las 24-48 horas, las fuerzas del orden podrán actuar desalojando la vivienda y entrando en ella sin orden judicial, ya que se entenderá que se ha producido un delito de allanamiento. 

 

Sin embargo, normalmente, pasadas las 48 horas, será necesaria una orden judicial para entrar en la vivienda y proceder al desalojo, lo que supondrá un proceso más largo ya que tendrá que tramitarse por vía judicial.

 

Si han pasado 48 horas tras la ocupación, acude a tu abogado

 

Si no has tenido la suerte de desalojar a los okupas antes de las primeras 48 horas, las cosas por lo general serán más complicadas. En este caso, tendrás que ponerte en contacto con un abogado y un procurador y formalizar una demanda civil que confirme la solicitud de recuperación de la posesión del inmueble y, al mismo tiempo, presentar un escrito de desalojo, en el juzgado de primera instancia del municipio donde se haya registrado la ocupación. 

 

Para llevar a cabo este proceso, el propietario debe incluir en la demanda, las escrituras de la vivienda que acrediten que el inmueble es de su propiedad, o el contrato de arrendamiento en el caso de que el afectado haya sido inquilino. 

 

Con estos documentos se podrá iniciar un proceso para poner en marcha la orden judicial para proceder al desahucio. Sin embargo, se trata de un proceso lento y puede haber complicaciones, como por ejemplo que los ocupantes aporten algún tipo de prueba que corrobore su posesión del inmueble en cuestión, haciendo que la recuperación de la vivienda por parte del propietario se retrase aún más. 

 

En cambio, si en unos 5 días los ocupantes no tienen nada que demostrar, la sentencia se dictará inmediatamente y la ejecución del desahucio podría hacerse más rápidamente. 

¿Hay diferencias entre ocupar una vivienda habitual o segunda residencia?

 

La respuesta es sí, las viviendas vacías en determinados meses del año suelen ser las más fáciles y accesibles para los okupas. Las casas vacías de segunda residencia son las elegidas porque los propietarios no suelen enterarse de la okupación antes de las 48 horas clave y entonces, el desalojo se hace mucho más complicado y lento. A veces, los propietarios no se enteran de que su piso ha sido ocupado hasta pasados varios meses y esto hace que el desalojo también pueda tardar años. 

 

Los encargados de ocupar las viviendas lo tienen todo muy estudiado y ya saben que las vías legales son diferentes, tanto para desalojar una vivienda habitual (que recurrirá a la vía penal) como una segunda residencia (que tendrá que recurrir a la vía civil) y, por tanto, saben qué elegir. 

 

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¿Qué NO debes hacer si ocupan tu casa?

 

Lo más importante: ¡no actúes por tu cuenta!

 

Es normal que tras sufrir una ocupación la primera reacción sea de querer tirar la puerta abajo y acabar con los okupas, pero siendo realistas esto sólo te traerá más problemas. 

 

Además, hay algunas teorías que dicen que es mejor no denunciar y recomiendan tomarse la justicia por su mano. ¿Cómo? Haciendo que los okupas abandonen la vivienda en algún momento, y aprovechar ese momento para que un cerrajero vuelva a cambiar la cerradura. Luego, tú como propietario, puedas volver a entrar en la casa y cuando los okupas intenten entrar de nuevo, los puedas denunciar por allanamiento de morada en ese mismo instante. 

 

Sin embargo, aunque parece una idea muy tentadora, te aseguramos que no tiene muchos resultados, ya que tal y como está planteada la ley, acabarías enfrentándote tu a un delito de allanamiento de morada y los okupas lo saben. 

 

Por lo tanto, lo mejor es denunciar a los cuerpos de seguridad y seguir los pasos que te hemos explicado para llevar a cabo de la mejor manera este problemático proceso. 

 

¿Cómo me protege mi seguro frente a ocupaciones?

 

Además de  contar con un seguro de hogar para propietarios de viviendas en alquiler, cuando se produce una ocupación es muy interesante que dispongas de una póliza de protección jurídica que pueda cubrirte todo el proceso judicial.

 

El objetivo de esta póliza es asesorarte sobre tus derechos como propietario frente a la ocupación y guiarte con los pasos a seguir para conseguir la recuperación de la vivienda. Además esta póliza te permite utilizar tus propios abogados si es que tienes especial interés en trabajar con algún profesional de tu confianza. Además, son seguros muy económicos, ¡sus primas pueden rondar entre los 30 y los 60€!

 

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